El 2 de marzo de 1969, en el contexto de la dictadura franquista en España, entra en vigor el decreto que da prescripción a los delitos cometidos durante la guerra civil española. Cientos de personas que vivieron escondidas evitando la represión franquista, conocidas como topos, pudieron salir de sus escondites tras más de 30 años ocultos. Uno de ellos fue mi abuelo paterno, guardia de asalto en la República, estuvo en busca y captura casi treinta años.