"En un entorno donde lo normal es el silencio, la manipulación o el maltrato, quien se atreve a señalar lo que está mal siempre será visto como “el problema”. No es que seas una persona conflictiva; es que tu salud mental no te permite encajar en dinámicas dañinas que otros han aceptado como normales.
A veces, causar conflicto es la única forma de mantener tu integridad."