Este autor no es gilipollas, es algo más allá para lo que aún no hay epÃteto que le califique. Tras tenerme un domingo pendiente de su trabajo ahora no quiere pagarme con la tarifa, obvia, de fin de semana. Qué crack de tÃo y qué gran éxito le auguro con esa soberbia, prepotencia y poco respeto hacia el trabajo ajeno.