Conversation
Notices
-
Dado que cabía la posibilidad de que algo fuera mal, hablé con mi mujer para convencerme, de que en ese caso no se llevaría dejar por el sentimentalismo y no dudaría en dar todos los pasos que pensábamos adecuado para que ella mi hija tuvieran los menos problemas posibles.
Así pues, el 13 de julio, me sometí a una cirugía larga, de 7 horas, peliaguda, para que me extirparan medio pulmón. Fue un éxito.
Después de unos días, empecé a recuperarme en casa, estaba molido, me habían roto algunas costillas, necesitaba ayuda para ducharme y para levantarme de la cama, pero la verdad, me sentía muy feliz, menos asustado, y todavía contemplando esa posibilidad de que algo o todo vaya mal.
Después de una primera revisión con resultados insatisfactorios, que exigieron una nueva revisión, me encuentro en un estado bastante bueno en cuanto al cáncer, la cirugía es otra cosa: inflamaciones, punzadas, dolores momentáneos, supongo que algo normal.