Cuando he ido hoy a dar mi paseo diario por el bosque me he sentado a pensar en este sitio que llaman el círculo de las brujas, un círculo de cipreses donde antes de fundarse el pueblo ya hay constancia de la presencia de un akelarre.
Estas brujas eran mujeres empoderadas de la edad media que el sistema combatia a fuego y hierro.
El sitio tiene algo mágico.