Es sorprendente ver cómo la gente ha aceptado que el grueso de la comunicación que mantiene con la gente más cercana se haya traladado a un medio que limita o incluso degrada la propia comunicación. Un sinfín de temas que tratados cara a cara darían para mucho, reforzando lazos de amistad, se desperdician en este medio, liquidándolos en a lo sumo un par de párrafos (que si no es un "ladrillo"), donde además es más frecuente malinterpretar, enfadarse...