En cierta ocasión trabajé bastante lejos de casa (unos 900km) en una central de reservas, atendiendo el teléfono.
Mi primera llamada fue un tanto incomoda
-*nombre empresa*buenos días, le atiende Xana
-(muy bajito) me oyes
-sí! Dígame
-(susurrando) de qué color llevas las braguitas?
-😱 *cuelgo el telefono y me levanto* me acaban de preguntar de qué color llevo las bragas??
- Sí, no te preocupes, es un habitual, llama dos o tres veces al día