Pues ya he dado que hablar. Y bastante.
He llegado a Mareo agarrada a Noé. Nos hemos cruzado con la "chismosa" que se ha reído en plan "pobre Noé! Si tú supieras.."
Cuando salieron los críos, Noé nos esperó en la cafetería. Yo estuve hablando con la chismosa que me estaba preguntando cosas de la escuela de fútbol. Hasta que llegó Xabel (mi amigo) y ya me quedé charlando con él. Y para rematar la jugada, ella estaba al lado cuando comentamos de quedar para cenar.
Hoy ya va servida de chismorreos