Cuanto más se sabe del caso de la famosa llamada telefónica a Ucrania, desde el despacho ovaló, más droga es necesaria para soportar el choc. Condicionar la ayuda militar, sabiendo que Rusia no está para bromas, esperando una hipotética declaración oficial sobre la apertura de una encuesta sobre el hijo de Biden, probable candidato contra Trump, es de un nivel nunca alcanzado por el mismísimo Richard Nixon.