Para situar mejor el parasitismo de las inmobiliarias. El edificio que acoge la tienda Apple y la de Amancio Ortega, fue edificado después de una saga digna de hacer una película. Se demolieron edificios antes de poder ser protegidos por el patrimonio, y se prendió fuego a un edificio que albergaba un colectivo que había montado un bar... clandestino corrido por el todo Bruselas.