Después de mucho reflexionar he llegado a la conclusión de que el sol no existe, de que es un invento norteamericano para joder el planeta. Y la demostración es que cada día sale y se pone a una hora distinta.
No os creáis nada: el día y la noche no son más que inventos para tenernos hipnotizados y que no echemos cuenta de que nos están esterilizando.