Me pregunto por qué querría alguien sobrevivir a un holocausto nuclear. Y menos metido en un zulo bajo tierra hasta que el veneno radiactivo te acabe comiendo por dentro en forma de cáncer.
A tomar por culo, hombre. A mí, si me tiene que caer, que me caiga justo encima. Que me mate el porrazo del misil antes que la explosión.