@santiago
@niko @fede @durru
En la twitósfera argentina tuvo una fecha muy concreta de inicio a principios de 2015. Recuerdo que, sorprendido ante la aparición repentina de defensores de Videla, tuitié "¿Y estos? ¿Estaban escondidos debajo de las piedras?".
Muy rápidamente el ambiente se polarizó de una manera drástica. Personas con las que había conversado amigablemente con coincidencias y diferencias durante muchos años, de golpe eran mis enemigos por no coincidir en el 100% de las ideas.
Y ese modo yo, que en Blogger había hecho amigos tanto comunistas como católicos, con quiénes había tenido discusiones apasionantes sobre la politica, la vida y el universo, era tachado de extremista precisamente por tener esos amigos.
Por no alinearme con posiciones convencionales, por permitirme pensar por mi mismo más allá de las etiquetas, me cerraron decenas de cuentas. Me convertí en un paria, literalmente.
(sigo)